Cómo funciona y por qué a Neuquén le importa el barril de petróleo

*  Por Juan Manuel Gómez Margeri

El petróleo cayó un 5% en las últimas horas. Para muchos, es una noticia financiera más. Para la Patagonia, es otra cosa.

Neuquén es hoy la provincia argentina con mayor producción de petróleo y gas. Vaca Muerta aporta una porción creciente del superávit de divisas del país y sostiene salarios que duplican la media nacional en el sector energético. Cuando el precio del petróleo se mueve, la economía regional lo siente.

Quién fija el precio del petróleo

El precio del crudo lo determina el mercado global, pero hay tres factores que lo dominan: la oferta, la demanda y la geopolítica.

La oferta la controla en gran parte la OPEP —la Organización de Países Exportadores de Petróleo, liderada por Arabia Saudita—, que puede aumentar o reducir la producción para influir en el precio. La demanda la traccionan la industria, el transporte y la economía global: cuando China crece, el petróleo sube; cuando el mundo desacelera, baja.

Pero hay un tercer factor que suele mover el precio de manera abrupta y sin previo aviso: la geopolítica. El estrecho de Ormuz —una franja de 33 kilómetros de ancho entre Irán y Omán— es el punto por donde transita el 20% del petróleo que consume el mundo. Cuando hay tensión militar en la zona, el mercado anticipa que el crudo podría no llegar a destino y el precio sube. Cuando hay señales de paz, el riesgo se diluye y el precio cae.

Eso fue exactamente lo que pasó hoy: los gobiernos de Estados Unidos e Irán enviaron señales de acuerdo, el mercado interpretó que el estrecho de Ormuz seguirá operativo, y el Brent —el precio de referencia del crudo— cayó cerca de cinco puntos porcentuales en una sola rueda.

Y a Vaca Muerta, ¿qué le pasa con esto?

En el corto plazo, la baja del petróleo presiona a las empresas energéticas argentinas. YPF, Vista, Pampa Energía —todas con operaciones en la cuenca neuquina— ven sus acciones caer cuando el crudo baja, porque el mercado descuenta que ganarán menos por cada barril que extraigan.

Pero hay una distinción importante que los titulares de los medios rara vez hacen: el precio del barril de hoy y el valor de un yacimiento no son lo mismo.

Vaca Muerta se construye con pozos, gasoductos, contratos de largo plazo y capacidad de refinación. Esas inversiones se deciden mirando el precio promedio del crudo en los próximos diez o veinte años, no el precio de esta semana. Las principales operadoras negocian sus contratos de exportación con precios acordados por adelantado, lo que les da estabilidad frente a la volatilidad diaria.

Lo que mueve —o detiene— la inversión en Vaca Muerta no es el barril de hoy. Es la certeza jurídica, la infraestructura disponible, el costo de extracción y el acceso a los mercados internacionales. En todos esos frentes, la cuenca neuquina viene mejorando.

La lectura de fondo

El petróleo es volátil por naturaleza. En los últimos doce meses ha pasado de 75 a 100 dólares y vuelto a 83 en pocas semanas. Esa volatilidad es normal y esperada.

Lo que no es normal —y es estructuralmente nuevo— es que Argentina tenga una cuenca de shale oil y gas que la posiciona como uno de los cinco productores con mayor potencial del mundo en los próximos veinte años.

El precio del barril sube y baja. La producción se construye igual.

  • Asesor financiero en Consultora Blick

 

 

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