El chivito criollo del Norte Neuquino suma aliados para fortalecer la Denominación de Origen

El Alto Neuquén tiene en el chivito criollo uno de sus productos más identitarios y con mayor potencial de valor. Con más de dos décadas de historia, la Denominación de Origen (DO) que lo respalda reunió esta semana en Chos Malal a municipios, organismos técnicos y productores de toda la región para consensuar criterios de certificación, trazabilidad y comercialización, y trazar el camino que viene.

Miguel López, presidente del Consejo Regulador de la DO, se mostró satisfecho por la respuesta obtenida. «Para nosotros la reunión fue muy exitosa. Pocas veces se da que una convocatoria reúna tanta gente y eso nos llena de orgullo», destacó.

Por su parte, el subsecretario de Producción, Marcelo Zúñiga, remarcó el esfuerzo de las familias productoras: «Los crianceros del Alto Neuquén sostienen esta actividad con un esfuerzo enorme, incluso en contextos muy difíciles como la sequía que atravesamos este año”. El trabajo conjunto entre municipios, CORDECC, INTA, equipos técnicos de Producción y familias crianceras en torno a la Denominación de Origen es fundamental para avanzar en propuestas de mejora tanto de la Producción como en la comercialización dentro y fuera de la provincia.

Esta herramienta “valoriza el trabajo y sacrificio de los crianceros en el campo neuquino y, por decisión del gobernador, Rolando Figueroa, desde la subsecretaría vamos a seguir acompañando a las familias crianceras para que cada vez más productores puedan acceder a ella y comercializar mejor este producto de primera calidad y que identifica a nuestra provincia en el país y el mundo», remarcó.

Estuvieron presentes Zúñiga, técnicos INTA, integrantes de CORDECC, el Matadero de Andacollo, las comisiones de fomento de Chorriaca y Villa del Curileuvu, y referentes de los municipios de Andacollo, Huinganco, Tricao Malal, Loncopué y Chos Malal.

Un producto con identidad y precio diferenciado

La DO protege al chivito criollo neuquino como producto único, vinculado a la trashumancia. Pero además de identidad, hoy tiene un valor concreto en el mercado: los animales certificados pueden alcanzar hasta un 100% más de precio respecto a los que se comercializan sin certificación.

Durante el encuentro, el Consejo Regulador entregó a Zúñiga un proyecto para la adquisición de una etiquetadora que modernizaría el sistema de identificación de cada animal. «Sería una etiqueta con el peso del chivo, el nombre del productor y el nombre del campo. Algo bastante avanzado», explicó López.

López también hizo un balance de la gestión y subrayó el acompañamiento del gobierno provincial. «Se le dio la importancia que se le tenía que dar a la Denominación de Origen. Retomamos la faena con DO con muchísima fuerza y conseguimos el proyecto de incentivo diferenciado a la calidad. Eso es porque hay voluntad política», afirmó.

El Consejo Regulador y las áreas de producción de los municipios acordaron sostener reuniones mensuales de seguimiento y realizar visitas a Loncopué y Buta Ranquil para evaluar la habilitación de mataderos locales. «Nos comprometimos a hacer una charla en Loncopué y ver la posibilidad de poner en funcionamiento un matadero que hay ahí, para que los productores de esa zona puedan faenar con Denominación de Origen», detalló López.

Además, en agosto se realizará la asamblea de renovación de autoridades del Consejo Regulador. Desde la organización convocaron a los productores de la región a participar. «Es un Consejo que está defendiendo el producto. Tenemos un producto de calidad y eso es exactamente lo que significa la Denominación de Origen», cerró el presidente.

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