Una mujer de Bariloche le donará el riñón a su marido

Es el segundo trasplante ABO no compatible que se hace en la Fundación Favaloro.

Cuando Edgardo Romano se enteró que debía ser trasplantado del riñón por una enfermedad congénita, su esposa Vanesa Vicente no dudó en donarle el órgano. Al principio les informaron que no era posible porque ambos debían ser compatibles genéticamente, sin embargo un estudio posterior demostró que ella podía ser donante.

Luego de un extenso tratamiento, el hombre se someterá este lunes (04/06) por la mañana a un trasplante ABO (por el tipo de sangre, AB 0) “no compatible” en la Fundación Favaloro, convirtiéndose en la segunda operación de este tipo que hace ese centro médico de Buenos Aires.

“Cuando mi esposo empezó a saber que iba a necesitar un trasplante lo primero que nos enteramos es que yo no le podía donar, pero eso fue hace varios años. En el camino íbamos a entrar en el proceso de parejas cruzadas, que es buscar a una pareja en la misma condición, que entre ellos tampoco son compatibles pero de manera cruzada sí. Para eso nos hicieron los estudios genéticos y recién ahí descubrimos que genéticamente somos muy compatibles. Nos dijeron que es una compatibilidad cercana a lo de los hermanos” recordó Vanesa Vicente en diálogo con B2000.

Luego de experimentar el primer trasplante con éxito, los médicos de la fundación Favaloro los citaron para proponerles la misma operación debido a la alta compatibilidad. Debieron atravesar 10 meses de charlas informativas con los médicos, incontables estudios médicos y tratamientos.

“El proceso fue largo, profundo, muy fuerte y también fue muy valiente mi marido al exponerse a eso: son 16 sesiones, es invasivo y si ese proceso funciona, se llega al trasplante” dijo la mujer a horas de ingresar al quirófano.

Vicente precisó que “como la compatibilidad nunca es perfecta, hay que estudiar en profundidad los anticuerpos y todo eso lleva a que mi esposo inicie un mes de tratamiento que tiene que ver no sólo con inmunosupresión, sino también con plasmaféresis, que es retirarle el plasma para limpiar la sangre de los anticuerpos que tiene contra el órgano que yo le voy a pasar”.

Según le informaron los médicos, “una persona puede vivir de lo más bien con un solo riñón, siempre y cuando no se le descubra que tiene una patología para la cual necesita los dos riñones. Tratan de prevenir hacia adelante, entonces se hacen estudios de medicina preventiva para que no vayas a tener justo una enfermedad renal”, indicó.

Vanesa y Edgardo tienen dos hijos de 11 y 14 años, a quienes les hablaron en profundidad sobre la operación a la cual se van a someter. “Para ellos es algo natural y a favor de la familia” destacó la mujer, agradeciendo el apoyo de sus familiares y amigos que los contienen en este extenso proceso.

Vicente destacó la importancia de ser donante vivo, lo cual “por lo general se da por afinidad”. En estos casos, “la recuperación es mas rápida y el órgano llega en mejor estado”. En vida se puede donar un riñón, parte de un pulmón, páncreas, hígado y médula ósea.

“Son temas re sensibles y la gente hasta que no lo vive prefiere no hablar” reflexionó, invitando a la comunidad a dialogar sobre el tema.

 

b2000

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