Salud logró que el 34,5% de las licitaciones no aumentaran y ahorró más de $600 millones
El Ministerio de Salud logró realizar compras más eficientes y reducir el gasto en medicamentos e insumos sanitarios, incluso en un contexto de inflación anual. Según datos oficiales, el 34,5% de las licitaciones previstas para 2026 no superaron el precio de la misma contratación realizada en 2025, lo que permitió un ahorro superior a 600 millones de pesos en áreas como microbiología y diálisis.
La estrategia se basó en la combinación de más oferentes, mejores precios y estudios técnicos detallados de cada necesidad. Con esta metodología, la cartera sanitaria se prepara ahora para lanzar nuevas licitaciones que garanticen el abastecimiento de medicamentos durante los próximos ocho meses.
“Que el 34,5% de las licitaciones no hayan superado el precio de la misma contratación anterior, a pesar de la inflación, demuestra que el método funciona”, afirmó la subsecretaria de Administración Sanitaria, Iris Martín. “No es casualidad, es el resultado de abrir la competencia y mejorar los procesos”, agregó.
Más oferentes y mejores condiciones
Desde el Ministerio explicaron que el trabajo se desarrolló durante los últimos dos años, con mejoras en la cadena de pagos que permitieron ampliar significativamente la cantidad de proveedores.
“Hace dos años había como máximo ocho oferentes; hoy en algunos rubros tenemos más de 30 propuestas distintas”, detalló la funcionaria.
La mayor competencia fue clave para obtener precios más bajos. Según señalaron, cuando hay pocos proveedores y escasa previsión en los pagos, el costo financiero se traslada a las cotizaciones. Con reglas más claras y mejores condiciones administrativas, los precios resultaron más competitivos.
El caso de la red de laboratorios
En 2025, el Ministerio renovó la red de diagnóstico con un ahorro significativo. El proceso licitatorio permitió economizar $435.911.400, al adjudicar una oferta por $952.608.600 frente a otra que alcanzaba los $1.388.520.000.
El análisis económico, realizado por el Comité Provincial de Evaluación de Tecnologías Sanitarias, indicó que los valores adjudicados quedaron por debajo de las proyecciones ajustadas por inflación.
En insumos críticos de identificación bacteriana, la diferencia entre proveedores llegó al 76,5%, mientras que en hemocultivos fue del 19,6%. Además, el gasto total se redujo un 31,4%, al tiempo que se duplicó la capacidad de procesamiento de muestras.
Ahorro también en diálisis
La misma lógica se aplicó en la compra de sillones y equipos de diálisis, donde la apertura de la competencia permitió ahorrar más de 100 millones de pesos.
Desde la cartera sanitaria remarcaron que el objetivo es sostener la calidad de los servicios mientras se optimiza el uso de los recursos públicos, demostrando que una gestión eficiente puede generar resultados concretos incluso en escenarios económicos complejos.